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Cómo publicar un libro...
y no desesperar
Este artículo también
puedes escucharlo:
Editar un libro hoy en día
puede ser lo más fácil del mundo, como más
adelante veremos, o convertirse en toda una odisea, por no decir
pesadilla. Aunque para ser realistas lo normal suele ser lo segundo,
eso siempre que pongamos el listón muy alto, y queramos
ser tratados como escritores de renombre, cobrando un buen porcentaje
por la venta de la obra, y teniendo una buena promoción
y distribución del libro, por no hablar de la del propio
autor con entrevistas en radio y prensa.
Ese trato es algo que todos los
que escribimos (o empezamos a hacerlo) soñamos, pero que
está al alcance de muy pocos, lo cual, tal y como está
montado el tema editorial es lógico, y no hay que desesperarse
por ello, pues hay otros caminos para obtener algo similar, o
al menos adaptado a nuestro verdadero mérito y empeño.
Panorama de las editoriales
Según pude escuchar en la
presentación de la nueva editorial (de impresión
digital) Bubok.com, hay tres caminos para que un autor
pueda ver publicado su libro: la primera haber ganado
uno o varios premios literarios de cierto renombre y que a uno
le abre muchas puertas; la segunda ser famoso o popular y de esa
manera asegurarle a la editorial, con muy poco esfuerzo, un número
razonable y rentable de ventas; y la tercera es el clásico
amiguismo, es decir, tener dentro de la editorial a alguien conocido
que pueda colarte en la maquinaria, en el proceso que supone la
edición de un libro.
Esta dificultad viene dada por
la inmensa cantidad de manuscritos que recibe una editorial, y
es que somos muchos los que escribimos en España, tantos
que, al parecer, sólo se publican uno de cada mil libros
escritos. Les es imposible leer y seleccionar todo lo que llega,
y lo honrado por su parte sería trasladar, como muchas
hacen, la verdad al aspirante. Esto lleva a que algunas editoriales
tengan proyectado lo que publicarán en los próximos
dos años, con lo cual son inasequibles o trabajarán
con tu libro a tres años vista como mínimo, eso
suponiendo que pasen la criba de calidad y comercialidad que las
editoriales se autoimponen, y en el que no siempre aciertan, pues
obras que fueron rechazadas en una editorial, son éxito
de ventas en otra.
Toda esta situación viene
agravada, además, por que el sector de población
que compra libros regularmente es minoritario, y más aún
los que los compran y leen con cierta asiduidad, por lo tanto
somos un publico muy reducido para una enorme oferta de títulos
que luchan por hacerse un hueco en los escaparates de las librerías.
Es una guerra de mercados que al escritor, como es natural, le
debería ser ajena, pues su papel es dedicarse a escribir
y hacerlo bien, con buenos contenidos, suficiente calidad literaria
y sin pensar en lo que vendrá después. Destilando
lo mejor de sí mismos, como muy bien dice Julio
Peradejordi, editor en Obelisco.
Autoedición y
coedición
Otra solución, no tan mala,
es la autoedición y la coedición: consiste la primera
en financiar con tu propio dinero el libro, y la segunda en pagar
los gastos a medias con el editor. Esta fórmula que tanto
hace rechinar los dientes a los escritores, pues se supone que
el escritor ya ha hecho su trabajo invirtiendo tiempo y esfuerzo
al escribir, y que ahora le toca al editor hacer el suyo, que
es arriesgar tiempo y dinero en publicar.
Pero tal y como está el panorama no es una opción
desdeñable, ya otros escritores antes de ser famosos e
incluso siéndolo, la han utilizado. La coedición
es algo que existe desde hace muchísimos años, según
tengo entendido Borges la utilizó en "Fervor de Buenos
Aires"; también Ernesto Sábato pagó
la edición de "El Túnel; incluso "Alicia
en el país de las maravillas" está entre las
obras coeditadas. Es algo a lo que algunos escritores actuales
de renombre recurren (demostrando que confían en su buen
hacer), y es lógico, para una editorial las ventas, o la
comercialización, dura unos pocos meses y no son fáciles,
incluso haciendo una buena campaña las compras descienden
en picado en un año, a no ser que la obra sea tan buena
y comercial que se sostenga por sí misma, algo que pocos
libros logran, con los consiguientes problemas de logística
que eso acarrea, almacenamiento y la destrucción o reciclado
de los libros no vendidos, algo poco solidario con la naturaleza.
Editoriales exclusivamente de autoedición
hay muchas, algunas hacen negocio con la ilusión de los
escritores (o gente que quiere ver sus escritos publicados) prometiendo
no sólo la edición, sino la distribución
del libro, y para ello no se detienen a ver si lo que editan tiene
una mínima calidad, pues por cada obra que rechazan pierden
dinero. Pero también las hay honestas que sí miran
la calidad, que quieren cuidar su imagen como editorial, que te
dicen la verdad de cómo están las cosas, y si van
a poder distribuir el libro y dónde. En este caso la coedición,
o la autoedición no es mala opción, y ver nuestro
libro publicado no será difícil, siempre que estemos
dispuestos a rascarnos el bolsillo y nos preocupe más la
realización de un sueño que el beneficio de las
ventas.
El libro digital
La revolución que está
suponiendo la aparición de Internet, es algo que toca,
y muy de cerca, al mundo editorial. Prueba de ello es el éxito
que esta teniendo el portal de impresión digital de libros
de Lulu.com, empresa norteamericana que también ofrece
sus servicios en castellano para llegar a todo el mundo de habla
hispana. Lo más probable es que a la vuelta de unos pocos
años esta opción estará muy extendida, ya
en España se está desarrollando un portal similar
(Bubok.com), aunque muy diferente según aseguran sus gestores,
para solventar el problema que tantos y tantos escritores tienen
para ver editados sus libros.
Su funcionamiento es, en esencia,
muy sencillo, podemos resumirlo diciendo que el autor al darse
de alta puede contratar varias servicios: corrección de
textos, maquetación, diseño de portada, gestión
del ISBN y hasta el registro de la propiedad. Pero también
puede hacer eso uno mismo, con lo cual el proceso sale mucho más
económico. Luego puede ponerle un precio al libro que de
coste viene a salir por unos 7 o 10€ , dependiendo de la
cantidad de páginas, a eso hay que añadir lo que
uno elija ganar que siempre será muy superior al porcentaje
que una editorial puede ofrecer. Una vez seguido estos pasos el
libro pasa a formar parte del catálogo de libros del portal,
con lo cual constará en el apartado donde mejor se ajuste
el tema, con la foto de la portada, y un resumen del libro que
ayude a venderlo. A partir de ahí el libro estará
disponible para ser comprado “online” y servido a
domicilio.
Las ventajas son
muy grandes: no hay casi intermediarios entre autor y lector,
no hace falta almacenar nada pues el libro se imprime con tecnología
digital según la cantidad de pedidos, el libro sale al
público de manera rápida, por no hablar de la cantidad
de árboles que ya no es necesario talar, entre otras muchas
ventajas que podemos imaginar. Lo peor de este sistema es obvio,
que no nos encontrarán en las librerías tradicionales,
algo que poco a poco está empezando a dejar de ser un problema
con la popularización de la venta por Internet.
Y si esta opción, por las
razones que sean, tampoco se considera conveniente, siempre podemos
esperar a ser “descubiertos” y seleccionados por una
editorial tradicional, y si no lo fuéramos, acogernos a
lo que decía Borges en sus últimos años a
propósito de este tema: “Puede no estar en
el destino de un escritor ser publicado”.
Blas Cubells Villaba
Artículo publicado
en bubok.com/blog
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