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Edgar Allan Poe
INTRODUCCIÓN
BREVE BIOGRAFÍA
RETRATO VARIFOCAL
LA IMAGINACIÓN Y E. A. POE
BREVE COMENTARIO DE TRES OBRAS:
“El hombre de la multitud”
“Eureka”
“El principio poético”
INTRODUCCIÓN
El principal propósito de
este trabajo es lavar la imagen de Edgar Allan Poe, pues si bien
la historia de la literatura ya lo hizo en su día y lo
ha situado en el lugar que le corresponde, sin embargo el pensamiento
popular, la idea, la imagen que tiene en general de él
sigue estando casi tan sucia como en el año de su muerte
en que se lanzó una campaña de calumnias contra
él. Calumnias que, por desgracia, han durado hasta nuestra
época.
En América no le fue reconocida
su obra hasta medio siglo después. En Europa lo conocimos
gracias a Baudelaire que lo lanzó a la fama. La cuestión
es que hoy se le reconocen muchos e importantes méritos,
algunos increíbles, entre ellos:
• Haberse anticipado 80
años en el estudio razonado y científico de la
hipnosis (tal y como se ve en alguno de sus relatos).
• Escribir cuentos del más allá cuando en
Europa aún no se había hablado de espiritismo
(incluso habla de reencarnación).
• Julio Verne reconoció a lo largo de su vida que
el éxito de sus novelas utópico-científicas
se lo debe a Poe como inventor de ese género.
• Herederos de su poesía son entre otros Baudelaire,
Rimbaud, Verlaine, Mallarmé y Valery.
• Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes, no ocultó
nunca que el auténtico propietario de la patente se llama
E. A. Poe. Y todos los detectives que aparecieron después
fueron creados según el modelo de “Auguste Dupin”
(el detective creado por Poe).
• Es el creador del cuento y la novela corta como género
literario.
• Paul Válery afirma que es el primero en haber
dado ejemplos de narración científica, de poesía
cosmogónica, de la novela policíaca, y de la introducción
en el relato de los estados psicológicos.
• A partir de la revolución de la física
llevada a cabo por Planch y Einstein, se considera profética
la obra “Eureka”, pues se anticipa científicamente
en cuanto a la física nuclear.
• Lovecraft confiesa que es a quien Poe debemos el moderno
relato de horror en su estado perfeccionado y definitivo.
• La psicología moderna encuentra un rico material
en sus obras.
Sin embargo Edgar Allan Poe es acusado de muchas cosas, entre
ellas de haber probado el opio con frecuencia; pero en realidad
lo que tomó fue láudano, que contiene extracto de
opio, cierto, pero tan cierto como que el láudano era comúnmente
vendido en toda América para contrarrestar el dolor de
muelas y otros dolores. Existe el testimonio irrefutable del médico
poeta Mr. Enghish, uno de sus enemigos, que escribió: “Si
Poe tuviera por costumbre tomar opio, yo como médico y
observador me hubiera dado cuenta en las múltiples visitas
y encuentros que tuvimos”. También fue acusado de
borracho, pero eso es falso, cierto es que bebió pero bebió,
no como lo hace un enfermo alcohólico, sino como el que
se siente impotente ante fuertes circunstancias de la vida, y
Poe sufrió en este sentido tremendos reveses. Hay testimonios
recogidos que afirman que a Poe le daba asco el alcohol, que sólo
bebía al sobrevenirle una crisis nerviosa, algo de lo que
él padecía por herencia biológica. Y por
descontado que la inspiración no le venía de estos
estados de embriaguez, él mismo explica una de sus fuentes
de inspiración diciendo: “Hay un momento, cuando
estamos a punto de dormir, cuando el alma esta tranquila, la salud
física y mental es perfecta, cuando los confines del mundo
de la vigilia se mezclan con los del mundo del sueño que
surgen originales visiones. Me siento capaz de provocar e inducir
esas visiones, pero solo cuando las condiciones de salud y otras
son favorables, lo cual no es fácil ni frecuente, si así
lo fuera habría trasladado el cielo a la tierra”.
El primer artífice de tales
mentiras fue un tal Griswold (expadre de la Iglesia). Este señor
traicionó la amistad que Poe depositara en él, pues
en vida trabajaron juntos y tuvieron unas buenas relaciones, hasta
el punto que Poe confió en este hombre la publicación
de todas sus obras tras su muerte, le hizo heredero continuador
de su memoria. Griswold aceptó este encargo y luego, tras
la muerte de Poe, negó expresamente haber sido su amigo,
traicionándole del todo con su infame libro “Memorias
de Griswold”. Este libro viene a decir, resumiendo mucho,
que desde muy joven Poe había mostrado su naturaleza viciosa;
siempre dispuesto a hacer sufrir a los demás; en la universidad
se aficionó a los juegos de azar y con sus deudas obligó
a que su padre lo repudiara. Luego su desordenado vagabundeo arruinó
su capacidad y le hizo perder amigos e incluso provocó
la muerte de su esposa. Perturbado por su vagabundeo inmoral y
desordenes de todo tipo terminó en las cloacas de Baltimore.
Y a todo esto añade el desconsiderado Griswold: como escritor
era solo un esbirro del efectismo, falto de sensibilidad, y como
crítico un charlatán y un calumniador. Griswold
consiguió hacer de Poe el modelo ideal de perversión
para aquella América de fanatismo moral, que volcó
toda su indignación sobre Poe. Pero lo peor de todo es
que aún perdura esa sombra de mentiras.
Hoy día se considera de
forma unánime, que aquello que ocurrió a mediados
del siglo XIX, fue un acto de venganza de un literato lleno de
odio, que no podía soportar la idea de que Dios hubiera
depositado más facultades creativas en Poe que en un virtuoso
reverendo.
BREVE
BIOGRAFÍA
Edgar Allan Poe nace en Boston
en el año 1809, es el segundo hijo de una familia de actores
de teatro. Cabe destacar a su madre, notable y bella actriz que
desde los nueve años había estado en escena llegando
a interpretar más de doscientos papeles diferentes entre
ellos catorce de Shakespeare. Pero la desgracia, compañera
inseparable de Poe, hace que muera su madre y desaparezca su padre
cuando apenas contaba con tres años. Huérfano Poe,
es adoptado por la familia del comerciante John Allan.
A los seis años viaja a Inglaterra con la familia Allan
donde Poe entra estudiar en el internado Manor House School, en
Londres. Allí conoció la auténtica y vieja
Inglaterra que en América se admiraba, aunque en secreto,
y cuya superioridad se respetaba sin ningún reparo. Poe
recibió la educación de un chico destinado a ser
un caballero gentelman. El edificio que describe en “William
Wilson” corresponde a esta escuela.
A los once años regresa
con toda su familia a América, instalándose en Richmond.
Allí se convirtió en la admiración de sus
compañeros de clase, sobre todo por su fortaleza física
propia de un atleta. Si bien en aquella época no existía
el fomento del deporte tal y como es en nuestro tiempo, todo joven
de buena familia debía aprender a nadar, a remar, a navegar,
a tirar, a practicar esgrima y a montar a caballo. Poe fue un
buen deportista he hizo algunas proezas como nadar a contracorriente
en el rió James durante seis millas. Uno de sus profesores
lo describe como un joven entusiasta que ponía gran ardor
en todo lo que hacía, y era de impulsos generosos y algo
bromista. Su vida en Richmond transcurre como la de un joven educado
de buena posición e hijo único de una familia rica.
Pero la fatalidad nuevamente se cierne en su vida, Poe descubre
que su padre adoptivo engaña a su esposa con varias mujeres,
dado el cariño que Poe tenía por Francis (su madre
adoptiva) se enfrenta con su padre, el cual no estaba dispuesto
a dejar que alguien que ni siquiera era su verdadero hijo le dijera
lo que tenía que hacer. A partir de entonces John Allan
hizo lo posible por deshacerse de su hijastro.
A los diecisiete años ingresó
en la Universidad Estatal de Virginia, en la llamada Oxford del
nuevo mundo, donde iban todos los hijos de ricos. Lo único
que tuvo que hacer Mr. Allan para provocar una ruptura final con
Poe, fue enviarle menos dinero del necesario para sus gastos,
Poe, humillado, se dio cuenta que aquel que había sido
su padre le daba totalmente la espalda, fue entonces cuando le
sobrevino una de sus crisis. Bebió y contrajo deudas en
el juego, su único medio de ganar dinero. Todo esto fue
motivo suficiente para que, contando sólo dieciocho años,
su padre lo abandonara a su suerte. Por lo demás, Poe no
tuvo tan desordenada vida en la Universidad, había elegido
lenguas clásicas y modernas y los profesores estaban contentos
con su rendimiento. Allí Poe escribía poemas que
luego leía para deleite de sus amigos, pero también
dibujaba, usando como lienzo las paredes de su dormitorio, y lo
hacía tan bien que sus compañeros no sabían
decir si sería pintor o poeta.
Completamente sólo viaja
a Boston casi con lo puesto. El poco dinero que le queda se lo
gasta en editar su primer libro “Tamerlam y otros poemas”.
No teniendo otra alternativa, ingresa como soldado raso en el
ejército y más tarde, ya suboficial, pide el ingreso
en West Point, pero no encontrando sentido a la vida militar hizo
que le expulsaran. Este estar otra vez sólo y sin nada
le provoca otra crisis nerviosa que le durará varios días.
Pese a todo, logra publicar una segunda edición de sus
poemas en Nueva York.
Viaja a Baltimore donde queda algo
de su única familia, principalmente su tía Clem
y su prima Virginia que vivían en condiciones de auténtico
apuro económico. Poe ayudó en lo que pudo pero más
bien fue ayudado. Y aquí en Baltimore es donde comienza
su consagración como escritor. Tiene Poe veintitrés
años, sus cuentos comienzan a publicarse, gana el primer
premio de un concurso con “El manuscrito hallado en una
botella”. Comienza a subir como escritor aunque mal pagado.
Logra convertirse en redactor del Southern Literary Messenger
que se edita en su querida y aristocrática ciudad de Richmond.
Allí llevará a vivir a su tía y a su bella
prima Virginia con la cual contraerá matrimonio. Para Poe
Virginia es algo así como un ideal de belleza; grácil,
hermosa y con profundo amor por su marido que este le devuelve
con creces.
Quiero hacer notar que las relaciones de Poe con las mujeres fue
muy especial, en sus obras el erotismo no tiene el más
mínimo papel, ni tampoco se hecha en falta. Las mujeres
de sus historias son incorpóreas, seres etéreos
de belleza enigmática, siempre cerca de la muerte.
Más tarde se traslada a Nueva York y luego a Filadelfia,
colabora en varias revistas, siempre con éxito, provocando
el aumento de la tirada de ejemplares de una forma increíble.
Sus críticas a la literatura americana creaban expectativa,
aunque con ello ganó más enemigos que amigos. También
eran celebrados sus escritos filosóficos y sus cuentos
llenos de magia, sus ingresos aumentaron un poco más cuando
trabajo en el Graham’s Magazine, pero estos no les sacaron
de la pobreza.
Contaba Poe 33 años, todo
iba bien, con algunos tropiezos pero subiendo; hasta que sobrevino
otra desgracia más, un golpe del destino que Poe acusó
enormemente. Virginia sufre la ruptura de un vaso sanguíneo
mientras cantaba. La enfermedad hasta su muerte fue progresiva
y dolorosamente lenta, cinco años transcurrieron entre
su primer vómito de sangre y su muerte; pero lo peor de
todo fue que durante ese tiempo pareció restablecerse varias
veces llevando a Poe a una alegría desbordante, pero otras
tantas estuvo al filo de la muerte. Este aceptar la muerte de
su amada y luego la alegría de recuperarla, este vaiben
emocional que duró cinco años, afectó su
ya delicado sistema nervioso provocándole cierto desorden
interior.
El seguiría escribiendo
aún después de morir Virginia, pero ya no con frecuencia,
las revistas recibían sus colaboraciones con cuentagotas,
pese a eso mantenía su prestigio como escritor. A partir
de aquí Poe ya no es el mismo, es por esto que se ha dicho
que era un genio enfermo, pero en esto prefiero recoger las palabras
de Julio Cortázar cuando dice que Poe no tenía nada
que ver con su neurosis, su cuerpo esta enfermo, si, pero lo que
es su genio creador seguirá gozando de espléndida
salud hasta su muerte. Prueba de ello son sus últimas obras
en las que no se aprecia ningún vestigio de enfermedad
nerviosa, sino todo lo contrario, con cada una de sus obras afirma
aún más su genio creador.
RETRATO VARIFOCAL
La idea que más nos aproxima
a su carácter, a su verdadero retrato, es la de un perfecto
caballero, culto y erudito como bien lo muestran sus obras; con
una enorme capacidad de entrega a su trabajo, a sus sueños
y a sus seres queridos; con un gusto estético y refinado,
incapaz de soportar todo lo vulgar y mediocre; mantuvo una fidelidad
a la verdad y a la belleza que le llevo a denunciar a todo seudo
literato que pretendiera engañar al público, con
escritos de pésima factura. En su pecho latía un
corazón repleto de confianza y generosidad. Fue humilde
y a la vez orgulloso cuando era necesario; con una imaginación
que supo cultivar y utilizar magistralmente.
Precisamente es interesante ver la distinción que cabría
hacer entre fantasía e imaginación, por que Poe
no fue un escritor de lo “Fantástico”. Como
muy bien explica Baudelaire, la imaginación no es fantasía;
fantasía es la reproducción de imágenes de
una forma desordenada, absurda, que fascina pero que no descubre
nada, no enseña nada, tan sólo entretiene con su
infinito juego de formas sin sentido; pero la imaginación
es otra cosa mucho más interesante. Baudelaire la describe
como una facultad casi divina, que percibe las relaciones íntimas
y secretas de las cosas, de las correspondencias y las analogías.
Es como si la imaginación funcionara dentro de las leyes
que rigen la naturaleza, de tal forma que un científico
podría imaginar un experimento antes de llevarlo a la práctica
y este resultar tal y como se imaginó. En este sentido
Einstein comenta en sus conferencias que antes de desarrollar
la teoría de la relatividad la imaginó.
LA IMAGINACIÓN
Y E. A. POE
Hace poco leía en la revista
Más Allá de la Ciencia que un estudiante inglés
de doce años, Nigel Parker, explico hace más de
un siglo a Arthur Koestler cómo una de las obras de Poe,
“El relato de Arthur Gordon Pym, acabó por convertirse
en una historia real. El libro de Poe esta protagonizado por un
tal señor Pym, que viajaba en un barco cuando este naufragó.
Los cuatro supervivientes pasaron días y días en
un bote, hasta que decidieron matar y comerse al grumete, de nombre
Richard Parker. Según contó Nigel varios años
más tarde, en 1884, un primo de su propio bisabuelo (que
era grumete de la yola Mignonette cuando ésta se hundió),
logró sobrevivir junto con otros tres navegantes, pero
no por mucho tiempo, ya que los mayores de la tripulación
finalmente decidieron comérselo. Y, lo que resulta aún
más escalofriante: el nombre de este pobre grumete era
Richard Parker.
También se cuenta la anécdota
de un hombre americano que viajó a China, en donde es típico
que en verano, cuando comienza a anochecer y refresca el ambiente,
los ancianos se reúnen en las calles y cuentan historias
a la gente. Este americano los escuchaba con interés, y
decidió probar con las historias de Poe, esto le hizo muy
popular entre los ancianos, jamás ninguno le contradijo
ni dudó, sus historias les parecían perfectamente
naturales. Pero un día le llamaron honorable mentiroso,
no por una historia de Poe sino por que describió los rascacielos
de Nueva York.
Así pues, Poe no fue fantasioso sino una gran imaginación,
facultad que empleó incluso para resolver casos policiales
y señalar posibilidades científicas.
BREVE COMENTARIO
DE TRES OBRAS
(“El hombre de la multitud”, “Eureka”
y “El principio poético”)
“El hombre de la
multitud” describe su pensamiento respecto a sus
contemporáneos y algunas cosas más:
Un joven observa desde una ventana
el rostro de la gente, que pasa por la calle, y lo hace con tal
agudeza que puede ver en los rostros la historia que esconde cada
hombre, de súbito ve pasar a un viejo, flaco y con aire
inquieto, y tan interesante es el rostro del viejo, tan interesante
debe ser la historia de ese hombre que el joven no puede resistir
el impulso de seguirlo hasta averiguar la identidad del abuelo,
y los sucesos que se esconden tras ese rostro. El joven lo sigue
y lo sigue, y el perseguido va de un lugar a otro, donde puede
encontrar gentío, compañía, aunque no hable
con nadie, y así, del corazón de la ciudad a los
suburbios apestosos y de allí vuelta al centro de la ciudad,
al mismo punto donde comenzó la persecución. Ya
han pasado muchísimas horas, el joven está cansado
de andar, y entonces comprende; “Aquel hombre es el genio
del profundo crimen. Se niega a estar sólo, es el hombre
de la multitud, vano es seguirlo, pues nada aprenderé de
él ni de sus actos.”
La interpretación que sigue
es personal y seguramente incompleta, pero es el fruto de muchas
horas intentando descifrar esta enigmática historia. Aquí
Poe describe un tipo de gente que debió ver muchas veces
a lo largo de su vida, se trata de aquel que no teniendo individualidad,
ni criterio propio, ni cultivo del Yo interno, ni sueños
propios, ni libre pensamiento, necesitan justificar su existencia
con la compañía de los demás, son incapaces
de estar solos con sigo mismo pues para ellos eso es el abismo
de la nada. Y este tipo de gente comete el “profundo crimen”,
el de asesinar su propia vida interior, sus propios sueños,
sus grandes posibilidades. Nada se puede aprender de sus actos
pues nada propio tiene para ofrecer. Solo es “El hombre
de la multitud”.
Su
libro “Eureka” es un vertiginoso viaje por
el espacio estelar, el origen del Universo y Dios:
Comienza el libro con una dedicatoria:
“A los que sienten más que a los que piensan, a los
soñadores y a los que depositan su fe en los sueños
como únicas realidades”. Poe explica que el universo
parte de Dios que es una unidad, lo único existente, y
que la materia no es sino el estado de difusión de Dios,
convirtiéndose así lo uno en múltiple. Como
reacción a esa primera difusión o expansión,
ahora sobreviene la atracción, el retorno a la unidad de
Dios, y este retorno se manifiesta en la fuerza de la gravedad.
También explica que la lucha, el anhelo del hombre por
alcanzar la perfección es semejante a la de la materia
por retornar a la unidad.
Hoy, a raíz de la revolución
físico-nuclear, se sabe que la materia como partícula
no existe, es energía y puede expandirse o comprimirse.
Así es como lo imaginó Poe, pero no fue entendido
y si ridiculizado.
El
ensayo titulado “El Principio Poético”
es el alma de Poe, es el escrito que revela su verdadera vocación.
Si Edgar Allan Poe soñó con algo, fue con ser poeta:
“Hay un instinto inmortal,
arraigado en el espíritu del hombre, ese instinto es el
sentido de lo bello. No se trata de apreciar la belleza que nos
rodea, sino un anhelante esfuerzo por alcanzar la belleza que
nos trasciende. Inspirados por una visión de las glorias
del más allá luchamos combinando las cosas y los
pensamientos temporales para apresar una parte de esa hermosura.
Y cuando arrebatados por ese sentimiento de lo bello, cedemos
a las lágrimas, no es por exceso de placer, sino de tristeza
por no poder alcanzar, aquí y ahora esas divinas y arrebatadoras
alegrías, que se nos muestran a través de un poema,
una misiva y de mil formas más”. Es lo que Poe llama
“El sentimiento poético”, y afirma que esta
experiencia de elevación o excitación del alma solo
se alcanza en la contemplación de lo bello. Y termina el
ensayo con una lista de esas cosas bellas que nutren el alma del
poeta y de todos los hombres sensibles a la belleza ideal.
“Belleza hay en: Los brillantes
astros que lucen en el cielo, en las volutas de las flores, en
los concilios de nubes al atardecer, en el reposo de los lagos
escondidos, en el canto de los pájaros, en el aliento fresco
de los bosques, en el voluptuoso perfume del jacinto. Belleza
hay en todos los pensamientos nobles, en los impulsos sagrados,
en todos los actos caballerescos generosos y abnegados, en la
mujer, en el brillo de sus ojos?”
Podríamos concluir diciendo:
Toda la obra de Poe, tanto sus cuentos de terror como sus poemas
y ensayos, reivindica la necesidad de recuperar el asombro ante
el gran misterio que es la vida. La lectura de su obra nos obliga
a dirigir la mirada a ese otro mundo de lo desconocido, la muerte,
por que la muerte forma parte de la vida.
Blas Cubells Villaba
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